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Opiniones
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Juan Antonio Jordán,
Mentenebre.com, enero, 2008 (La maldición de la momia, "El relicario de
Lady Inzúa") |
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También me ha parecido
extraordinario el relato "El relicario de Lady Inzúa", del argentino
Norberto Luis Romero;
la acción se traslada de Egipto a la Argentina de mediados del siglo XIX y
lo que comienza como un relato de corte casi humorístico acaba teniendo
uno de los finales más sobrecogedores de todos los relatos contenidos en
"La maldición de la momia" gracias a una sabia graduación de los elementos
más inquietantes, los cuales se van comiendo poco a poco a los
costumbristas y van conformando una densa atmósfera de negrura y opresión. |
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On Libros, El País.
Librería Estudio en Escarlata, diciembre, 2006, Top de ventas Nº 1 |
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Isla de Sirenas. Una
novela gótica, pero ambientada en una isla, muy claustrofóbica, muy
elaborada, muy fácil de leer y que transmite una sensación constante de
terror. |
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Kara Kellar Bell,
Laurahird.com, 2006, (Absinthe, Telecita)
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I did enjoy
Norberto Luis Romero's somewhat obliquely told ‘Telecita’. The Argentine writer, now a
citizen of Spain, offers a tale of a bald-headed homeless woman and her
nemesis who is dying in a great house nearby.
The prose is fluid, poetic,
engaging. |
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David G. Panadero, La
gansterera, nº 18, marzo, 2006 (Bajo el signo de Aries)
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Norberto Luis
Romero, autor de novelas de culto dentro de la narrativa hispana de los
últimos años -La noche del zepelín o Isla de sirenas-,
resulta romántico de manera plena y hasta exaltada, pues nos ofrece una
obra que no pretende ser realista apenas ni en apariencia, mediante la
cual, novela tras novela, materializa los fantasmas más íntimos de sus
personajes con unos resultados cercanos al psicodrama en cuanto a
intensidad.(...) Si bien otras novelas previas del autor resultan de una
dureza rayana en lo intolerable, en Bajo el signo de Aries nos brinda una
lectura plácida para noches de insomnio, mostrando una vez más su prosa
detallista y llena de color y un carácter sensual en todo tipo de
descripciones que hacen que nos acerquemos a este libro con la extrañeza
con que nos acercaríamos a un cadáver bellamente amortajado. >Leer reseña completa |
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Herme G. Donis, Revista
Clarín nº 60, diciembre, '05 (Bajo el signo de Aries) |
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Nuevamente Norberto
Luis Romero vuelve con esta historia de intriga a poner de manifiesto la
calidad y buen hacer de un narrador poseedor de un lenguaje sólido,
riguroso, muchas veces sorprendente, y de una originalidad subyugante y
turbadora que hace de cualquier tema que toque una lectura obligada no
sólo para esos lectores fieles que seguimos su obra religiosamente, sino
para cualquiera que quiera acercarse a la literatura a secas. A una
literatura excelente que, al margen de los vaivenes extraliterarios,
tiene tiempo para asentarse y hacer del buen uso de la palabra un
objetivo irrenunciable, alejándose con ello del balbuceo con el que se
explica buena parte de la narrativa española actual. |
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Miguel Baquero,
Literaturas.com, enero, '06 (Bajo el signo de Aries) |
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Bajo el signo de Aries
nos cuenta el asesinato de un joven homosexual aficionado a la
alquimia, circunstancia esta última que parece simplemente anecdótica
(todo apunta a un vulgar crimen de bajos fondos) pero que sin embargo poco
a poco va tomando trascendencia hasta convertirse en la clave del asunto
y, sobre todo, en una obsesión que se apodera de los personajes.
Extraordinariamente documentado, Norberto Luis Romero se sirve, para
describir las prácticas y el ritual alquímico, de esa deliciosa
decadencia, de esa vaga melancolía, de ese lírico morbo con que explotó en
sus primeras obras ( Signos de descomposición y La noche del
Zepelín , principalmente) y con el que en esta ocasión nos va poco a
poco presentando una serie de hechos que parecen imposibles, fruto de una
pesadilla, pero que finalmente son reales y surgen a la luz en la última y
sobrecogedora escena final (que incluye una de las mejores sorpresas
leídas en los últimos tiempos).
>Leer reseña completa |
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Marcelo Soto, Revista
Zero nº 82, Diciembre '05 (Bajo el signo de Aries) |
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Tras los libros de Norberto
Luis Romero se esconde un escritor de raza, con una prosa de calidad, y
una capacidad de provocación nada habitual en la literatura de temática
gay. Bajo el Signo de Aries sistematiza muy bien esa visión del
lado oscuro que ha hecho tan atractiva su literatura. Una novela negra que
desemboca -como es preceptivo- en lo negro: la locura, el mal, el sexo
pasado de vueltas, y hasta, en este caso, el esoterismo y la nigromancia. |
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Pilar Robledo, El
periódico gay, Nº 4, Noviembre '05 (Bajo el signo de Aries) |
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Su aire poco convencional y
su visión crítica hacen de Norberto Luis Romero uno de los "enfant
terrible" de la literatura al mostrar la nada dulcificada imagen de una
realidad homosexual diversa. El lado este del espejo, donde se reflejan
las arrugas de quien se mira en él, mostrando realidades que se prefieren
que estén perpetuamente metidas en el armario. |
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La Rioja.com, 24 de
octubre '05 (Bajo el signo de Aries) |
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Norberto Luis Romero es un
escritor que tiene una especial querencia por diseccionar los aspectos más
turbios del alma humana. Dotado de una destreza singular para crear
atmósferas opresivas y mundos sórdidos, Romero vuelve a la arena editorial
con una nueva novela,
Bajo el
signo de Aries (Egales), un 'thriller' erótico que escudriña sin
remilgos la perversidad y el mal. |
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Antonio Paniagua,
El Heraldo de Aragón, 24 de octubre '05 (Bajo el signo de Aries) |
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Romero, que suele plantear en sus
historias situaciones límite y una visión pesimista de la realidad, ha
apostado en esta ocasión por la intriga y unos personajes que escapan de
los arquetipos "reblandecidos" de los "best sellers".
No en vano, las criaturas nacidas de su imaginación suelen
ser seres crueles, vulnerables, a veces desesperados, que se mueven en
espacios asfixiantes. |
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José
luis Morante, El Mirador, julio, '00 |
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En La
noche del zepelín, el buen lector se quedará vestido con el
desasosiego y la inquietud que deja siempre Norberto Luis Romero y no
olvidará sus ficciones pobladas de hombres-isla que subvierten la
normalidad y se asoman al lado oculto del corazón, donde parasitan el
miedo, la inquietud y el misterio. |
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Javier
Memba, El Mundo, La Esfera, julio, '99 |
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Contaba
Cecil B. De Mille que las películas, las historias podríamos decir en
el presente caso de La noche del zepelín, han de empezar por un
terremoto para seguir subiendo. El argentino Norberto Luis Romero parece
haber tomado el pie de la letra esta máxima.Una novela que podrá ser
rechazada por quienes se sientan agredidos por tanta crueldad, pero el
resto de los lectores reconocerán en sus páginas literatura de la
buena. |
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Juan
Bonilla, El Mundo, La Esfera, junio, '98 |
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Norberto Luis Romero es un buen retratista de atmósferas inquietantes y personajes
angustiados. Su novela Signos de descomposición desasosegará al
más pintado: es un obsesivo relato de terror minucioso. Las facultades
del autor le permiten no tener que recurrir a más truculencias que las
precisas. >Leer
reseña completa |
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Reina
Roffé, Prima Littera Nº 2, '97 |
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Hay en Signos
de descomposición una nutrida gama de niveles que favorecen una
interpretación plural y hacen apetecible su lectura. Se trata de una
novela que rompe con las convenciones narrativas para abismarse en un
juego desestabilizador que explora en las capas profundas de la
interioridad individual mediante la subversión de los valores. |
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Reina Roffé, Centro
Virtual Cervantes, 31, octubre, '03 |
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Romero
apela a la naturaleza y a su
metamorfosis; también al horror, al miedo, a lo repugnante y a la escena
mórbida. En definitiva, a lo extraño, elemento característico de la
literatura fantástica que tanto y tan bien se practicó en el Río de la
Plata. Con estos componentes, Romero construye un universo propio de vidas
parasitarias, ámbitos de puertas hacia dentro y juegos de poder que se
ceban en la destrucción del otro.
>Leer reseña completa |
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Javier
Goñi, El País, Babelia, junio, '99 (Signos de descomposición) |
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Norberto
Luis Romero, un hábil y espléndido rebuscador del lado más morboso y
escatológico de la existencia humana, logra siempre extraer de entre
esa basura piedras hermosas, con las que va haciendo su acertado collar
de escritor: un escritor poco conocido, pero que, me consta, es de culto
para aquellos que tienen la suerte de haberlo leído. |
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Javier
Goñi, El País, Babelia, junio, '99 |
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El
momento del unicornio es
una bellísima y mórbida historia, escatológica a veces, feísta
otras, simbólica y decadentista siempre, necrofílica también, que
sale al encuentro del lector, para turbarle, para desconcertarle y
traparle, para entusiasmarle. |
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Juan
Manuel de Prada, Clarín, abril, '97 |
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Si la
inteligencia no fuese tan avara con nuestros críticos, El momento
del unicornio ya habría
sido saludado como una de las más gozosas y perdurables muestras de la
vitalidad de este género. |
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María
Rosa Fiszbein, Lateral, septiembre, '99 |
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La
noche del Zepelín es
una buena novela sobre malos, una novela de altura sobre la bajeza y
que, como tal, merece ser apreciada por su propia valía. |
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Javier
Goñi, El País, Babelia, 19- 01- 03 (Isla de sirenas) |
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A
Norberto Luis Romero le gustan las atmósferas turbias, los espacios
asfixiantes, las casas-prisiones, las situaciones límite, el hedor que
desprende la ancestral convivencia familiar. Sus personajes
-fascinantes, bellos, turbios, crueles, frágiles, desmesurados- aman y
odian con la pasión de la desesperación, se mueven en esa antesala mórbida
de las relaciones familiares, esa que antecede al lado más oscuro de la
familia, al viejo tabú del incesto.
>Leer
reseña completa. |
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José
Luis Morante, Diario de Ávila, 5- 1- 03 (Isla de sirenas) |
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Los personajes que deambulan en Isla de sirenas no
esperan respuestas ni se sienten interlocutores de la verdad. Son
conscientes de su insignificancia existencial. Se sienten eslabones en
el vacío; parecen indefinidos animales de terrario, empeñados en
sobrevivir por los rincones de una realidad, supurante y vulgar, que
sobrellevan desde la impotencia. |
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Jesús Palacios, Generación XXI, 15- 3- 03, Madrid (Isla de sirenas) |
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Isla de sirenas,
lejos de etiquetas fáciles, ejemplo del perfecto arte narrativo de su
autor, atemporal y por completo ajeno a modas pasajeras, es, en
definitiva, una novela oscura, para quienes esperan una luz que nada
tenga que ver con el zafio y complaciente pseudorrealismo de la
novela española actual, ni con el género ejercido como mero
pasatiempo. Es un retorno a las fuentes del Mal y, por tanto, del placer
de leer. |
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Eugenio
Cobo, La Clave, 2- 03, Madrid (Isla de sirenas) |
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Tan bien llevado está el
hilo narrativo, que en ninguna parte de la novela la acción es
previsible, saltamos de sorpresa en sorpresa; la expectación que
produce hace que no decaiga el interés en ningún momento. (...) es un
clima constante de dolor que sufre cada uno de los personajes, porque el
dolor, dice uno de ellos, es una vivencia íntima e intransferible. |
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Herme
G. Donis, Clarín 43, Oviedo, 2- 03 (Isla de sirenas) |
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A medida que avanza la
novela y la voz narrativa del presente se va
contaminando de la del pasado, vamos descubriendo sucesos que se
dieron en éste y que, de alguna forma, explican las actuaciones
enfermizas, descarnadas, errátiles y contradictorias de los
personajes. El resultado es una novela atrayente, sensual y cruel, difícil
de obviar y de olvidar. |
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José
Luis Morante, Diario de Ávila, 12- 7- 03 (Ceremonia de máscaras) |
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Quien
haya seguido la trayectoria de Norberto Luis Romero percibirá los
parámetros de un escritor peculiar que nunca se refugia en las
convenciones, que prefiere la indagación en argumentos poco
convencionales, que sacude al lector localizando mundos inquietantes, que
no tiene reparos en mostrar la cochambre de lo vivido, el cielo
encapotado de la angustia. |
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Emilia
Lanzas, Generación XXI, 15- 1- 03, Madrid (Ceremonia de máscaras) |
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Norberto Luis Romero se
caracteriza por una obra original y nada convencional, cuyo principal
talento está en la creación de atmósferas tensas, inquietantes,
cargadas de temores ocultos y de recuerdos atormentados (...) Una novela
que, si nos empeñamos el clasificarla, aporta a la "literatura
gay" un escalón más y un mayor grado de profundidad y de
escritura bien labrada. |
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Matthew Ward, Skive
Magazine, Australia, 1- 9- 04 (Last Nigth of carnival) |
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Los cuentos de Norberto Luis Romero
son muchas cosas: peligrosos, seductores, agudos, voyerísticos, sádicos,
rectos, incluso piadosos. A veces todos estos aspectos se manifiestan
dentro de un mismo cuento. El autor tiene el don de introducir al lector
en un cuento y sacarlo de él en el momento en que las llamas están más
ardientes. |
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C. Crenshaw, Fearless
review, 9-11- 04 (Last Nigth of carnival) |
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Estos
oscuros, sensuales y perturbadores cuentos son, como mínimo,
inquietantes, y retratan una obsesión con la muerte, sordidez sexual y
lo grotesco. En toda esta colección el sexo es peligroso, compulsivo y
la mayoría de las veces, amenazante, la muerte es bienvenida como "el
perfume que llega del mar"; esto no es de lectura fácil. Estos cuentos
prestan su voz ineludible a los terrores "mal disimulados" de la
humanidad, dejando un rico tapiz de extremos lúgubres. |
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Diario de León, Viernes
Literario, 1 de julio de 1983 (Transgresiones) |
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Desafíos, en suma, a las irritantes
certezas de las que el hombre no puede desprenderse, en un juego donde uno
mismo, en el ámbito virtual que crea la relación autor-lector a través de
la escritura, es el azar o la burla, donde uno mismo se siente alegremente
trasvasado para jugar en libertad y disponer que el orden establecido se
convierta en un perfecto disparate, en una continua "trasgresión" de la
realidad cotidiana. |
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Ignacio Xurxo, Clarín,
Cultura y Nación, Buenos Aires, 13 de octubre 1983 (Transgresiones) |
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El joven Romero no pretende ser un
adelantado, pero acredita cualidades como para apreciar que no es tampoco
un náufrago con viento benefactor y bandera arrogante. Cada una de sus
singladuras fue cumplida con más cabeza que corazón, con arreglo a las
leyes del género pero no a las del descontrol juvenil. |
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La Voz del Interior, Córdoba, Argentina, 10
de diciembre de 1989 (Transgresiones) |
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El tono, la coloratura,
la disposición de ambientes, la composición se perfecciona en una
continua transposición hacia lo desconocido. No son temas fáciles ni
comunes, tampoco contundentes excepciones, pero Norberto Romero alcanza a
eludir, el convenio relativo de lo manifestado, mediante la definición del
espacio que circunda a la realidad y el tiempo que se aglomera en las
profundidades de la fantasía. Esa condición elusiva se encuentra marcada,
no por la tangencialidad de un esbozo grotesco, sino por un esfuerzo
compartido entre la síntesis y el equilibrio de la metáfora. |
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Diario ABC, 16
de julio 1983
(Transgresiones) |
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Estilo
y lenguaje utilizados no, sitúan en ninguna geografía humana estos
relatos. El manejo del idioma es claro, limpio pero abierto, sin
concreción de espacio. Un vuelo de fantasía que sucede en el hombre y en
cualquier parte. "Transgresiones" siempre posibles, sin cortapisas; sin
coordenadas precisas. |
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Luis Blanco Vila, Libros-cultura, diario
YA, Sábado 11 de noviembre de 1989
(Transgresiones) |
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...nos encontramos ante
un escritor que cuenta cuentos. Cuentos de verdad, no relatos, ni ensayos,
ni zarandajas que pretenden colar como cuentos. Cuentos como los de Kafka,
los de Kapec, los de Hrabal, los del mismísimo Borges. Cuentos que te
dejan el alma en suspense, que penetran en el espíritu y cargan de
maravilla la sensibilidad del lector. |
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