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 © norberto luis romero

 

 

 

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LETRANTERÍAS

 

ABECEDARIO BESTIARIO

Ilustraciones de

José-Joaquín Beeme

 

Cuentos breves

y minúsculos, fáciles de colocar en los anaqueles de cualquier letrantería.

 

Las letras más adecuadas para colocar libros son, sin lugar a duda, la E, la H, y la A, por la balda central. La H es excelente, pero sólo tiene un estante. La E tiene los inconvenientes de que en ella caben pocos libros, en los estantes superior e inferior, que son más largos, entran un poco más, pero unos libros están muy cerca del suelo y se ensucian con facilidad, a los de arriba les pasa otro tanto con el polvo, además de que para alcanzarlos hay que ser muy alto o subirse a una silla; en la A caben apenas dos o tres ejemplares, siempre y cuando no sean muy gordos, aunque están bien protegidos del polvo, pero la forma triangular del hueco impide poner libros altos en los extremos, donde en cambio sí cabrían perfectamente, por ejemplo, dos tarros de mermelada. La Z tiene los mismos inconvenientes que la E a los que se suman los de la A por la falta de perpendicularidad de uno de sus lados, en el estante inferior. Algo similar a la E les ocurre a la F, la L, y la T. El resto presentan curvas poco prácticas, como la B, la D, la P, la R y la G, con el agravante de la poca estabilidad. La C, la J, la O, la Q y la S no valen para poner nada en ellas, porque se desestabilizan al menor roce y la O en particular sale rodando; en la I apenas caben un libro o dos; en la K, la M, la N, la Ñ, la V, la W, la X y la Y todo son ángulos agudos, ideales para guardar madejas de lana pero no libros.

50 páginas

The most fitting letters for placing books along the central shelf are, no doubt, E, H, and A. H is excellent, but it has only one shelf. E is unsuitable because it holds few books; on the highest and lowest shelves, which are the widest, a few more fit, but some books are very near the floor and easily become dirty, those above collect some dust, besides to reach them one must be very tall or mount a chair; hardly two or three fit in A, always only when they are not very thick, though they are well protected from dust, but the triangular shape of the opening prevents putting tall books on the sides, where however two jars of marmalade, for example, fit perfectly. Z has the same unsuitability as E to which are added those from A because of the lack of perpendicularity of one of its sides, on the lowest shelf. Something similar to E happens with F, L, and T. The rest show impractical curve lines, such as B, D, P, R and G with the aggravation of little stability. C, J, O, Q and  S are no worth putting anything on because they are easily destabilized by the least jarring, and O particularly comes loose; under I one or two books hardly fit; under K, M, N, Ň, V, W, X and Y all have sharp angles, ideal for storing skeins of yarn but not books.

 

 

 

Tradución de H. E. Francis

MIENTRAS ELLA DUERME

y otros cuentos ligeramente malvados

 

 

 

 

 

 

 

Reúne una selección de cuentos fantásticos, que se caracterizan por cierto tono irreverente, temas y argumentos poco acordes con la actitud de la corrección política tan en boga. Personajes corrientes o marginales en situaciones fuera de lo común cuando no verdaderamente irreverentes, mundos de apariencia cotidiana que ocultan en lo más íntimo sutiles desajustes o grandes perversiones. Todo ello bajo la mirada neutra e impasible de un autor especialista en crear atmósferas de desasosiego y extrañeza.

20 cuentos, 149 páginas

Includes a dozen fantastic stories characterized by a certain irreverent tone, themes and plots in little accord with the politically correct attitude now in vogue: Ordinary and marginal characters in uncommon or truly irreverent situations. Apparently normal worlds which in their deepest selves conceal subtle maladjustments or extreme perversions. All this under the neutral, impassive gaze of an author who specializes in creating strange and uneasy atmospheres.

MARGINÁLIAS

Selección de cuentos fantásticos

De acuerdo con la tradición del género, Romero, desconforme con la realidad, intenta modificarla. Mejor dicho, transgrediría. Sin estridencias, apoyándose más en lo lúdico que en lo metafísico. Sus intenciones no son interpretar o crear realidades paralelas, o visiones totales como las de un Borges por ejemplo. Lo único que él pretende es jugar un poco con los adustos limites establecidos, el aburrido orden y las implacables cronologías. Honesto juego de utilerías, utilizando los mismos elementos de la realidad cotidiana. Pero cambiándolos de lugar, como burlándose, para ver qué pasa.

Daniel Moyano

In accordance with the tradition of the story form, Romero, disagreeing with reality, attempts to modify it—rather, to transgress it. Without stridencies, leaning more toward the ludico than the metaphysical. His intentions are not to interpret or create parallel realities, or total visions like those of a Borges, for example. The only thing he intends is to play a little with its severe, established boundaries, its boring order and implacable chronologies. An honest game of sport, utilizing the same elements of cotidian reality. But changing their places, as if mocking them, to see what happens.